Recuerda que la depilación láser consigue eliminar entre el 90 y 95% del vello, quedando un mínimo porcentaje de vello residual. Este suele ser muy fino, sin pigmentación y bastante disperso, casi inapreciable a la vista.
Una vez terminadas las sesiones y obtenido los resultados esperados, son necesarias sesiones de mantenimiento cada 6 meses o al año, esto dependerá de cada cliente y la zona tratada.